Menudas vacaciones…
A estas alturas de la semana santa yo debería de estar levantándome a las 9 o 10 de la mañana (según como hubiera terminado la noche anterior). Hacer las cuatro tonterías que tocasen por la mañana (como ir a comprar, acompañar a alguien…). Generalmente como en casa de mi abuela y duermo la siesta.
La tarde cambia un poco según las procesiones que tenga que ver con mis amigos (mis amigos desde la infancia) de Zamora. Seguramente penséis que como puede ser, que yo, un ateo, siga yendo a las procesiones. Pues tengo dos razones:
-
Me parece una tradición de hace muchos años de Zamora y que atrae mucho turismo, por lo que debemos apoyarla.
-
A mi gente le gusta ir, y por tanto si no me quiero quedar solo… jajajaja.
Luego a última hora si se puede (que por mí siempre se puede) irnos un rato de marcha (excepto el jueves santo que no vamos un rato, sino que volvemos a las tantas…).
Ese es el planning que yo tengo todas las Semanas Santas.
Sin embargo, este año todo es diferente, me he recluido en mi trabajo, doblando mañana y tarde de miércoles y domingo, encima en un puesto que no es él mió habitual. Pero bueno… Lo importante de esto, es que por lo menos, al finalizar el mes, podré terminar de pagarme mi video cámara digital.


