Malas tentaciones…
Supongo que todas las tenemos… Lo importante es saber afrontarlas.

Cuando eres pequeño todo es tan fácil. Todo esta tan marcado y definido. Conoces la barrera, conoces la frontera, y conoces el peligro de pasarla. El peligro, el problema es el peligro. El problema es el peligro porque deja de serlo.
El guardián pasa de ser muchas veces a nuestros padres, nuestros profesores, nuestros conocidos a ser nuestra propia moral. Una moral que como la inteligencia pienso que viene de fábrica.
Y para la moral hay tantas excepciones, hay tantas cosas que se pueden dejar permitir. Nuestra moral es tan adaptable…
Tengo malas tentaciones,
Tengo prisa por vivir,
Quítate de mi camino
Que tu cruz ya la sufrí.
Pero hay esta la fuerza de voluntad… para seguir siendo un niño pequeño.


