Sin lugar a dudas la serie producida por Allan Ball a marcado un antes y un después en mi vida.
Seguramente os parecerá una chorrada… 
Pero he podido notar como se ha agudizado mi humor negro a cada capitulo de esta serie. Es como si este tipo de comedia fuera una materia impartida en lecciones de A dos metros bajo tierra.
Hace poco tuve que acudir a un velatorio, y sin querer se me venían algunos flashback de la serie y se me dibujaba una sonrisa en la cara. Cosa que tiene tanto de horrible como de inevitable.
La culpa…
Me quedo principalmente con los personajes de la familia. Todos son tan buenos, están tan marcados, y tienen sus pequeñas dosis de humor…
Fantásticos…
Ahora que la he terminado, si os soy sincero la echare de menos. Seguramente dentro de unos años volveré a verla, con sus cinco temporadas.
Los he votado en filmaffinity con un 10.
